Miembros episcopales del CCA comentan sobre una reunión ‘amigable’

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Nov 9, 2012

La Iglesia Episcopal estuvo representada en el CCA-15 por (de izquierda a derecha) la Rda. Gay Jennings, de Ohio, la obispa primada Katharine Jefferts Schori; Josephine Hicks, de Carolina del Norte y el obispo Ian Douglas de Connecticut. Ellos aparecen aquí en su foto oficial con el arzobispo de Cantórbery Rowan Williams (al centro) frente a la iglesia de Santa María en los terrenos de la catedral de la Santa Trinidad en Auckland. Foto de Anglican Communion News Service

[Episcopal News Service – Auckland, Nueva Zelanda] la 15ª. reunión del Consejo Consultivo Anglicano que concluyó aquí el 7 de noviembre (hora local) luego de sesionar durante 12 días, resultó “notable” según los cuatro miembros del Consejo que pertenecen a la Iglesia Episcopal.

La Iglesia Episcopal estuvo representada en la reunión por la Rda. Gay Jennings, de Ohio; Josephine Hicks, de Carolina del Norte y el obispo Ian Douglas, de Connecticut.

La obispa primada Katharine Jefferts Schori asistió a la reunión en su calidad de miembro del Comité Permanente de la Comunión Anglicana, que se reunió aquí antes de que comenzara a sesionar el CCA. Douglas también es miembro del Comité Permanente.

Hicks, cuyo período expiró al final de esta reunión, es el miembro que ha servido por más tiempo [en este organismo], aunque Douglas ha estado presente en cuatro reuniones del CCA en diversas funciones. El período de Hicks comenzó con la reunión de 2005 en Nottingham, Inglaterra, cuando los miembros de la Iglesia Episcopal de EE.UU. y de la Iglesia Anglicana del Canadá asistieron como observadores después de que ambas provincias retiraran voluntariamente su participación en consonancia con una petición de los primados —o principales arzobispos— anglicanos para darle espacio a la consideración de asuntos relacionados con la sexualidad.

Esa primera reunión, le dijo ella a Episcopal News Service durante una entrevista con los cuatro representantes de la Iglesia Episcopal antes de que terminara la reunión de Auckland, fue “extremadamente tensa y embarazosa, aunque tuvo sus momentos maravillosos”.

La reunión de 2009 en Jamaica fue “mucho más relajada, en una atmósfera mucho mejor, pero aún con un trasfondo contencioso que a veces se hacía más ostensible en asuntos verdaderamente difíciles”, tales como el Pacto Anglicano, el Informe Windsor 2004 y la moratoria sobre la autorización de bendiciones a parejas del mismo sexo, las consagraciones de obispos que viven en relaciones [de pareja] con personas del mismo sexo, y en las intervenciones transfronterizas de los obispos.

“Esta reunión se ha sentido muy diferente e incluso más relajada, incluso menos contencioso, hasta con una mayor capacidad de congeniar”, dijo Hicks. “Todos los que estuvieron en Jamaica han comentado que esta reunión ha sido más amigable, más positiva [con] personas claramente comprometidas con la Comunión Anglicana, independientemente de sus posiciones sobre el pacto o sobre cualquier otro asunto”.

Douglas convino con Hicks. “Sin duda esta reunión del CCA ha sido la más conversacional, la menos politizada”, afirmó, llamando a la reunión, que sesionó fundamentalmente en la catedral de la Santa Trinidad en Auckland, “un lugar de diálogo profundo de una manera que yo nunca lo había experimentado en el pasado”.

“Hallé que hemos podido profundizar mucho en torno a la manera en que nuestras iglesias difieren unas de otras y también en lo que nos une como la Comunión misma”, dijo él. “Parece que un montón de resentimientos viejos y divisiones —de diferencias— siguen estando ahí, yo no quiero ocultarlas, pero en cuanto a las pasadas tensiones, no estoy experimentándolas en esta reunión”.

La obispa primada dijo que en comparación con las primeras dos reuniones de los primados a que ella asistiera en 2007 y 2009 y la Conferencia de Lambeth que medió entre ellas, está segunda reunión del CCA a la que ella asiste “es probablemente la reunión de la Comunión Anglicana que ha demostrado más posibilidades para fomentar relaciones duraderas que yo haya visto”.

Añadió que la última Reunión de los Primados en enero de 2011 “recorrió un largo trayecto en esa dirección, pero esta reunión del CCA está profundamente reconciliada con nuestra diversidad”.

“Da testimonio de [un] compromiso con un cometido a largo plazo de la Comunión, en el sentido de que las personas participan y están interesadas en hacer que las cosas funcionen en nuestros variados contextos”, dijo Jefferts Schori.

Por ejemplo, agregó, el CCA se comprometió a “hacerse cargo” de las redes oficiales de la Comunión entre una y otra reunión.

Para Jennings, que asiste a su primera reunión del CCA resultó “una estupenda oportunidad de hacer relaciones, de aprender más acerca de las diversas provincias”.

“Hemos dialogado respecto al hecho de que el CCA es el único instrumento que tiene representación de obispos, presbíteros, diáconos y laicos”, señaló ella. “Se ha hecho un llamado a que haya más laicos que formen parte del CCA y ha habido conversaciones en cuanto a la manera en que eso podría facilitarse”.

Los que asistieron al CCA-15 que no forman parte de ninguno de los otros instrumentos de la Comunión “consideran que es un gran privilegio estar representando a su provincia y hay muchísimo interés en ver como las diferentes provincias se asemejan, pero también cuan diferentes son, de manera que seguimos aprendiendo los unos de los otros”.

Hicks resaltó también el cambio de rumbo en el interés de la reunión.

“Estoy encantada de decir que los temas que suscitaron la mayor energía y pasión en esta reunión fueron… los temas de paz y justicia a los que debemos dedicar nuestro tiempo y energía y en los que debemos concentrarnos”, señaló.

Entre los temas, dijo Hicks, incluyeron el proyecto de la Biblia en la vida de la Iglesia, el abogar contra la persecución de los cristianos [en países] donde son minoría, el abogar contra la violencia de género y tomar medidas decisivas para prevenirla y el abogar por la preservación del medio ambiente y tomar medidas específicas para lograrlo.

Douglas dijo que el lugar de la reunión fue “muy importante para el modo  de entender la unidad en todas nuestras diferencias”.

La Iglesia Anglicana en Aotearoa, Nueva Zelanda y Polinesia es una provincia “que se ha esforzado durante décadas para lograr que las tres tradiciones, los tres grupos culturales conocidos como tikangas, vivan juntos en la plenitud de lo que Dios se propone [hacer] en estas tierras”.

Se puede encontrar más información sobre esa labor aquí.

Douglas agregó que él había llegado a saber que para la provincia “había sido una dura lucha aprender a vivir juntos en la plenitud del cuerpo de Cristo”.

“Creo que justamente estar aquí, escuchando los distintos idiomas, viendo a las diferentes personas en la totalidad de quienes son y en la constante y ardua tarea de aunar esfuerzos ha sido un entorno o una base muy importante para todas nuestras conversaciones: casi como un microcosmos de mayores posibilidades y desafíos en la más amplia Comunión Anglicana”.

Jennings también hizo hincapié en los esfuerzos de la Comunión en profundizar su unidad en medio de la diversidad.

“Lo que me ha impresionado en esta reunión es que a través de las provincias parece haber alguna comprensión —no sólo de parte de los [que venimos] de América del Norte, sino a través de toda la Comunión Anglicana—  de que nuestra unidad no está basada en una creencia o en una tradición uniformes; sino, más bien, que nuestra unidad está en Jesucristo y en las cosas que consideramos esenciales para definirnos a nosotros mismos como anglicanos”, dijo ella. “Esta reunión, al menos para esta novata, parece estar mucho más interesada, como dijo Josephine, en los problemas de nuestra vida común y de cómo podemos llevar a cabo juntos la misión de Dios y buscar la paz”.

Según Jefferts Schori, los miembros del CCA tuvieron “un diálogo notablemente creativo y profundo en torno a una variedad de asuntos que todos compartimos”.

“Esta reunión nos ha ofrecido la capacidad de aprender de las diferencias que caracterizan a la Comunión”, afirmó ella. “Las iglesias occidentales han hablado acerca de las dificultades de retener o de atraer a jóvenes y de facilitar su liderazgo en la Iglesia y no simplemente de reducir el liderazgo a los miembros más viejos en períodos de mayor duración. Son realidades que se aplican en Papúa Nueva Guinea como en Aotearoa, Nueva Zelanda y Polinesia, en Estados Unidos, en las partes más antiguas de la Iglesia”.

“Las partes más nuevas de la Iglesia que están creciendo con gran rapidez se enfrentan con problemas de recursos esenciales, con los cuales se enfrentan algunas de nuestras congregaciones rurales, de manera que tenemos cosas que aprender de las variaciones en nuestros contextos que todas se reducen a cómo presentar el evangelio de una manera que sea atractiva y restauradora para el pueblo que somos, dispuesto a proclamar  las buenas nuevas de Jesús”.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducido por Vicente Echerri.


Comments (1)

  1. Rev. Grovert David Antezana Alurralde says:

    Hermosa Foto del primado Con Obispos de ECUSA que tantas veces fueron y son de bendición para tantas iglesias. Dios los guie y bendiga a los Obispos, Presbíteros, Diáconos y Laicos de la Comunión Anglicana Episcopal!

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