La Comunión marcada oficialmente por la labor en favor de la paz y la reconciliación

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Nov 8, 2012

[Episcopal News Service — Auckland, Nueva Zelanda] La Comunión Anglicana ha expandido el lenguaje de sus Cinco Marcas de la Misión luego de que el Consejo Consultivo Anglicano acordara aquí el 7 de noviembre (hora local) decir que la misión de la Comunión está marcada por [sus] esfuerzos en “desafiar la violencia de todo tipo y buscar la paz y la reconciliación”.

Las Cinco Marcas de la Misión, acordadas inicialmente en las reuniones del CCA de 1984 y 1990, y ahora enmendadas, son:

  • Proclamar las Buenas Nuevas del Reino de Dios.
  • Enseñar, bautizar y formar a nuevos creyentes.
  • Responder a las necesidades humanas con amoroso servicio.
  • Procurar la transformación de las estructuras sociales injustas, desafiar la violencia de todo tipo y buscar la paz y la reconciliación”.
  • Luchar por salvaguardar la integridad de la creación y por el sostenimiento y la renovación de la vida en la tierra.

El Consejo decidió agregarle el nuevo texto a la cuarta marca de la misión, en lugar de la propuesta original de añadir una sexta marca que habría dicho: “Promover la paz, eliminar la violencia y reconciliar a todos”. Durante un debate preliminar el 5 de noviembre, el Consejo se mostró renuente de añadir un sexto punto a la lista.

Sue Moxley, obispa de la Diócesis de Nueva Escocia y de la Isla del Príncipe Eduardo, presentó la resolución original (15:34) para añadir la marca. Advirtiendo que ella había asistido a las últimas tres reuniones del CCA, la obispo dijo que en cada una “las provincias que habían trabajado sistemáticamente en empeños de pacificación y en el intento de solucionar conflictos…  han dicho en todas las reuniones que necesitamos decir que esa es una marca de lo que somos como anglicanos en el mundo”.

La Conferencia de las Iglesias Anglicanas en América sobre Responsabilidad y Misión Mutuas en febrero de 2009 unió su voz al llamado de la Iglesia Anglicana del Canadá por esa sexta marca.

La 14ª. Reunión del CCA respaldó esa petición y Moxley dijo que desde entonces un grupo de personas había estado trabajando en [la redacción de] las palabras precisas “que fuesen aceptables a personas de una amplia variedad de representados.”

Durante el primer debate el 5 de noviembre, el Consejo discutió tanto el texto de la propuesta original así como también si debía añadir una sexta marca de la misión o incluir su intención en una de las otras cinco marcas.

Tony Fitchett de la Iglesia Anglicana de Aotearoa, Nueva Zelanda y Polinesia, dijo que le preocupaba añadir una sexta marca, diciendo que “se corre el riesgo de que podríamos llegar a tener tantas marcas de la misión que cesarían de tener el impacto que deben tener”.

Él señaló que antes de la reunión se le acercó un sacerdote de Nueva Zelanda que quería añadir una marca de la misión relativa a la liturgia y al culto.

Fitchett sugirió añadir el texto propuesto acerca de la paz y la violencia a la cuarta marca de la misión que busca transformar las estructuras sociales injustas, añadiendo que todo el concepto de las marcas de la misión se relaciona con la reconciliación.

La obispa primada Katharine Jefferts Schori dijo que compartía las preocupaciones de Fitchett, pero sugirió añadir el [nuevo] texto a la primera marca de proclamar las Buenas Nuevas del Reino de Dios.

“Es parte de la proclamación de las Buenas Nuevas del Reino de Dios”, dijo. “El Reino de Dios —por el cual oramos diariamente que venga, así en la tierra como en el cielo— es un mundo de reconciliación, de paz con justicia para todos, para toda la humanidad y toda la creación”.

Resaltando que la versión del Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal de 1979 dice que la misión de la Iglesia es “reconciliar al mundo con Dios y a unos con otros en Cristo”  Jefferts Schori dijo “hemos enseñado por más de 30 años que la reconciliación está en el tuétano de lo que significa ser cristiano. Creo que esta labor es intrínseca a la obra de la misión”.

Otros miembros sugirieron cambios a lo que Moxley  estuvo de acuerdo que era una “redacción burda” de la adición propuesta.

Cuando parecía que los problemas sobre el número y la redacción se encaminaban a enviar la resolución de vuelta al comité de resoluciones, la presidenta de este último, Philippa Amable, de la Iglesia de Provincia de África Occidental, y la Rda. Gay Jennings, de la Iglesia Episcopal, preguntaron si esta reunión del CCA podía actuar en contra de una resolución aprobada por la reunión anterior.

La Resolución 14.05 de la reunión del CCA de 2009 en Jamaica decía que el Consejo “respalda la petición” de las reuniones del Canadá y Costa Rica “de añadir una sexta ‘Marca de la Misión’  relativa a la paz, la transformación de los conflictos y la reconciliación a la actual lista de cinco [y] pide que el Departamento de Misión de la Oficina de la Comunión Anglicana lleve adelante este proceso e informe a la ACC-15.

Jennings, que asiste a su primera reunión del CCA, preguntó si “el ACC-15 ¿debe estar de acuerdo con promover la resolución adoptada por el CCA-14, o puede esta reunión determinar algo diferente?”

En es punto, el presidente del CCA, James Tengatenga, obispo de Malawi del Sur, llamó al asesor legal del Consejo, Canónigo John Rees, diciendo “necesito ayuda”.

El Consejo levantó luego la sesión para almorzar el 5 de noviembre, al tiempo que Moxley invitaba a los que estuvieran interesados en reunirse después del almuerzo, y la resolución regresó al Consejo el 7 de noviembre, donde fue aprobada por unanimidad después de un pequeño debate.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducido por Vicente Echerri.