El Consejo Consultivo Anglicano pone manos a la obra

Por Mary Frances Schjonberg
Posted Oct 29, 2012

Kenneth Kearon, secretario general de la Comunión Anglicana, se dirige desde el podio al Consejo Consultivo Anglicano reunido el 29 de octubre debajo de los enormes vitrales de la catedral de la Santa Trinidad en Auckland. Foto de ENS/ Mary Frances Schjonberg

[Episcopal News Service — Auckland, Nueva Zelanda] Valiéndose de la imagen de los vitrales que se levantan por encima de las puertas de vidrio transparente de la catedral de la Santa Trinidad en esta ciudad y que circundan a los miembros del Consejo Consultivo Anglicano, Kenneth Kearon, el secretario general de la Comunión Anglicana le pidió al CCA el 29 de octubre (hora local)que mirara tanto hacia fuera como hacia adentro durante los restantes 10 días de la reunión del Consejo.

“Reunirse en un lugar como éste nunca puede ser una experiencia de torre de marfil: vemos el mundo exterior de Dios hacia cualquier lugar que volvamos la vista”, dijo Kearon. “Este edificio mismo es una parábola del maravilloso Dios, acogedor y protector y que, no obstante, nos lleva continuamente a dialogar con el mundo que Dios ha creado y por salvar el cual murió Jesús”.

Kearon repasó la labor que tienen por delante los miembros al tiempo que ponían manos a la obra luego de dos días de continua bienvenida de parte de la Iglesia Anglicana en Aotearoa, Nueva Zelanda y Polinesia. Ésta 15ª. Reunión del CCA comenzó el 27 de octubre y continúa hasta el 7 de noviembre.

Los miembros están sentados en mesas redondas en el frente de la nave de la catedral, en tanto una mesa presidencial y un teleprómpter han reemplazado al altar. James Tengatenga, el obispo de la Diócesis de Malawi, preside el CCA y Elizabeth Paver, representante laica de la Iglesia de Inglaterra, es la vicepresidenta. Kearon es el secretario de las reuniones del CCA. Estas tres personas están en la mesa presidencial, en tanto el arzobispo de Cantórbery, Rowan Williams, presidente del Consejo ha tomado asiento en una de las mesas redondas.

La labor que tiene por delante el Consejo incluye revisar las actividades del personal de la Oficina de la Comunión Anglicana y las redes oficiales de la Comunión. que ayudan a coordinar la obra de misión y justicia social de la misma, sus empeños de diálogo interreligioso y ecuménico, así como la educación teológica, la evolución de los instrumentos de la Comunión y el estatus del Pacto Anglicano.

Prosiguiendo con la imagen de los vitrales que se destacaban por encima del Consejo, Kearon sugirió que, así como los artistas de la catedral no les bastó producir una sola ventana para representar adecuadamente la experiencia de Dios de todo el mundo, así también los miembros [del Consejo] habían traído con ellos sus propias experiencias y percepciones de Dios. “Es sólo cuando cada uno de nosotros contribuye con nuestro propio fragmento de color, con nuestra propia percepción de Dios, que la plena gloria de Dios puede verse”, dijo él.

“Cada uno de nosotros aportará, espero yo, lo mejor nuestro a esta reunión, pero el aporte de cada uno de nosotros representará, en el mejor de los casos, una incompleta captación del Evangelio de Dios; la plenitud de nuestra fe sólo se expresará cuando busquemos, junto con nuestros hermanos cristianos, ‘dar cuenta de la esperanza que hay en nosotros’”, afirmó, añadiendo que responder al llamado de rendir esa cuenta es tarea que nunca puede emprenderse solo.

Kearon advirtió que con frecuencia en reacción a tales experiencias individuales “ponemos demasiadas etiquetas en la Iglesia actual: ortodoxos, bíblicos, conservadores, católicos, evangélicos, y todas las combinaciones de estos términos y, si usted mismo no se ha etiquetado, siempre habrá alguien dispuesto a ponerle una etiqueta”.

Las etiquetas descriptivas se convierten en destructivas  cuando se usan para definirnos a nosotros mismos por encima y en contra de los demás, dijo el secretario general, quien señaló a continuación que “hay demasiados fundamentalismos irreflexivos en torno a nuestra Comunión en la actualidad: fundamentalismo conservador, fundamentalismo liberal, fundamentalismo católico —todos ellos caracterizados por una certeza en su propia virtud, pareja con una intolerancia de la perspectiva de la fe de otros con quienes difieren”.

El anglicanismo, en su expresión mejor, afirmó él “se pronuncia contra tal estrechez de nuestra imagen de Dios” y por el contrario “se acerca a aquellos con quienes diferimos” a sabiendas de que “una comprensión más profunda y más intensa de Dios” sólo puede producirse en encuentros con personas que no tienen el mismo modo de pensar.

Kearon agregó que, para el momento en que la reunión concluya el 7 de noviembre, él esperaba que los miembros hubieran encontrado “una manera de estar juntos que sea auténticamente relacional, en la cual aceptemos verdaderamente a nuestras hermanas y a nuestros hermanos en Cristo cuya fe necesitamos a fin de ensanchar la nuestra”.

“Cada uno de nosotros trae su propio fragmento de vitral y lo añade a la ventana junto al de los demás, y así se revela la plenitud de la gloria de Dios en nuestro mundo herido y quebrantado”.

Durante el resto de la sesión plenaria de la mañana, el Consejo oyó informes sobre la labor del Centro Anglicano en Roma y de la Sociedad de la Rosa Náutica.

Los miembros luego se dividieron durante la tarde en grupos que ellos mismos escogieron para saber más acerca del trabajo de las redes de intercomunicación de la Comunión. Esa tarea continuará durante la mañana del 30 de octubre, cuando también dedicarán tiempo a informarse sobre la Alianza Anglicana, una agrupación de ayuda, desarrollo y promoción social que se creó a petición del CCA durante su última reunión en Jamaica en 2009.

El Consejo también debe considerar resoluciones de las redes el 30 de octubre.

Antecedentes del CCA
El CCA es uno de los cuatro instrumentos de la Comunión, siendo los otros  el arzobispo de Cantórbery (que sirve como presidente del CCA), la Conferencia de Lambeth de Obispos Anglicanos y la Reunión de los Primados.

Instituido en 1969, el CCA incluye a clérigos y laicos, al igual que a obispos, entre sus delegados. La membresía [del CCA] consta de una a tres personas de cada una de las 38 provincias de la Comunión Anglicana, dependiendo del tamaño de la feligresía de cada provincia. En los casos donde hay tres miembros, hay un obispo, un presbítero y un laico. En los casos donde se nombran menos miembros, la preferencia se le da a los laicos. La Constitución del CCA puede encontrarse aquí.

El Consejo se reúne cada tres o cuatro años y la reunión de Auckland es la 15ª desde su creación.

La Iglesia Episcopal está representada por Josephine Hicks, de Carolina del Norte; la Rda. Gay Jennings, de Ohio y el obispo Ian Douglas de Connecticut.

Jefferts Schori asiste a la reunión en su carácter de miembro del Comité Permanente de la Comunión Anglicana, que se reunió aquí antes del comienzo de la reunión del CCA.  Douglas también es miembro del Comité Permanente.

Una lista completa de los participantes en la 15ª reunión del CCA se encuentra aquí.

Toda la cobertura que ha hecho ENS del CCA15 se encuentra aquí.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducido por Vicente Echerri.